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Cómo perder peso me ayudó a encontrar un hobby.

by | Acerca, En lo personal, Fitness, Salud

Antes de iniciar la universidad yo solía ser un tipo bastante delgado. Nunca he sido deportista pero si practiqué artes marciales cuando era más joven; Taekwondo y Kuk Sool Won, ambas disciplinas surcoreanas. Practicar artes marciales es algo que le podría recomendarle a cualquiera, sin importar el momento de su vida, aunque mientras antes empieces creo que es mejor. Creo que esto ayuda a desarrollar una mentalidad bastante disciplinada, y esto puede ayudarte más allá del “dojo”. Al comenzar la universidad me vi inmerso en un mundo de nuevas experiencias, nuevos amigos y un montón de proyectos y tareas. Por esto dejé el Kuk Solo a un lado y jamás las retomé, algo de lo cual podría estar arrepentido hoy en la actualidad.

Universidad: una nueva experiencia

La uni para mi ha sido sin lugar a duda la parte más increíble de mi vida hasta el momento. Conocí a grandes amigos, descubrí pasiones como la política, el marketing y los negocios. También conocí a la mujer con la que decidiría pasar el resto de mis días años después. Esta avalancha de nuevas experiencias pasaron factura a mi metabolismo, cambié mis hábitos alimenticios y comencé a comer mucha comida chatarra (como cualquier universitario, ¿cierto?). El hecho es que este cambio en mis hábitos hizo que pasara de pesar 53Kg a casi 90Kg. El sobrepeso no me molestaba en ese momento y cuando miro fotografías de esa época de mi vida con familiares y amigos todos parecen concordar en el hecho de que no recuerdan percibirme tan obeso como lo reflejan las fotos.

Dieta y ejercicio

No fue solo la comida y la dieta lo que hizo que empezara a aumentar de peso. Yo no realizaba ningún tipo de ejercicio y empecé a fumar como si no hubiese mañana. Creo que es justo decir que en este momento de mi vida no me preocupaba mucho por mi salud. Un día decidí inscribirme en un gimnasio y pagarle a un entrenador para ver si lograba deshacerme del peso extra que había ganado luego de disfrutar la vida al máximo sin tener ningún tipo de consideración con lo que comía. También inicié una dieta, una dieta terrible. Era uno de esos regímenes en los que te tienes que tomar unas pastillas “naturales”, casi no podía comer nada y prácticamente moría lentamente de hambre. Perdí casi 21Kg con esta dieta en solo tres meses. Increíble, me sentía como un hombre nuevo. Todavía quedaban 3 o 5 Kg por perder pero yo sentía que ya lo había logrado.

Corrigiendo una mala decisión

No me sorprendió tener un efecto rebote al terminar esta dieta, y vaya que lo tuve. Gané unos 15Kg de vuelta solo por parar esa dieta diabólica y al comenzar a comer como una persona normal. Por esto decidí cambiar de estrategia y buscar una aproximación más científica a mi problema, soy ingeniero después de todo. Le pregunté a mi entrenador sobre la dieta de la que me había hablado varias veces en el pasado y que siempre rechazaba por estar convencido en el régimen que seguía en aquel momento. Él me comentó que era simple matemática. Tenía que tener chequeados mis “macros” y que debía calcular lo que debía comer de acuerdo a mi edad, estatura, peso y nivel de actividad. Realmente es más sencillo de lo que suena. Así que comencé a seguir esa dieta, que era bastante permisible y en la que solo debía tener controladas las grasas saturadas y mi consumo de proteínas y carbohidratos. Los resultados fueron mucho más lentos que con la otra dieta, pero yo podía sentir la diferencia. No tenía esa sensación de que había tomado un atajo y me sentía con más fuerza, más energía y comenzaba a notar cambios en la composición de mi cuerpo.

Un cambio de estilo de vida que mejoró mi autoestima

Nunca tuve problemas con tener sobrepeso en el pasado. No tenía problemas de autoestima o bullying, pero estar más “en forma” no solo mejoró mis niveles de energía (me sentía más activo y saludable) sino que también empecé a sentirme bastante confiado con mi condición física. Scott Gallaway comenta algo sobre esto en su libro The Four: The Hidden DNA of Amazon, Apple, Facebook, and Google., “Entrar a una sala de conferencia y sentir que si todo se fuese a la mierda (if shit got real), tú podrías matar y comer a los demás te da una ventaja y mejora tu confianza”, yo secundo eso. Puede que suene básico y vacío pero no debemos olvidar que los humanos seguimos siendo animales, los más inteligentes solemos decir.
Así que este podría ser un consejo que daría a cualquiera. Manténte activo, encuentra un hobby (pasatiempo) que te haga mover y lo disfrutarás aún más. A mi no me tomó mucho tiempo antes de que dejara de ir al gym solo porque quería perder peso y empezar a ir porque lo disfrutaba. Yo desarrollé una mentalidad muy disciplinada gracias a mi experiencia en la infancia y adolescencia practicando artes marciales y eso me ayudó a perseverar. Sin embargo, lo que realmente me ayudó a cambiar mi estilo de vida fue que al entrenar entraba en un estado de flow, como cualquier otro hobby, estaba “in the zone” y esto hace una gran diferencia al momento de querer dar un giro a tu estilo de vida. ¿Has tenido una experiencia similar?, ¿atraviesas una situación similar? Deja un comentario o comparte este post en tus redes sociales para seguir la conversación.